El daño emergente es un concepto fundamental dentro del perjuicio patrimonial. En términos sencillos, es el dinero que sale de tu bolsillo como consecuencia directa del accidente. Se trata de gastos reales, actuales y cuantificables que no habrías tenido si el siniestro no hubiera ocurrido.

 

A diferencia de la indemnización por "días de baja" o “días de tratamiento” (que compensa tu lesión y tiempo de curación), el daño emergente busca devolverte exactamente el dinero que has perdido al pagar facturas.

 

1. ¿Qué gastos se consideran Daño Emergente?

En Málaga, y en general bajo el Baremo de Tráfico en España, puedes reclamar los siguientes conceptos:

  • Gastos Médicos y Farmacéuticos: Facturas de farmacia (medicamentos, pomadas), collarines, muletas, sesiones de fisioterapia privada o pruebas diagnósticas (si no fueron cubiertas por el convenio).
  • Gastos de Desplazamiento: Los tickets de taxi, autobús o gasolina para acudir a rehabilitación o a consultas médicas.
  • Daños Materiales Personales: El coste de reparar o reponer objetos que se rompieron en el choque: ropa, el casco de la moto, gafas, el móvil o incluso la sillita infantil del coche.
  • Ayuda de Terceras Personas: Si la lesión es grave y necesitas contratar a alguien para las tareas domésticas o cuidado personal.
  • Adaptaciones: Si el accidente deja secuelas graves, el coste de adaptar tu vivienda o el coche también entra aquí.

 

2. Diferencia clave: Daño Emergente vs. Lucro Cesante

Es muy común confundirlos, pero son las dos caras del perjuicio económico:

ConceptoDefiniciónEjemplo
Daño EmergenteDinero que pagas.Factura del fisioterapeuta no cubierta por convenio o el taxi al hospital.
Lucro CesanteDinero que dejas de ganar.La parte del sueldo que te quitan por estar de baja.

 

3. Requisitos para poder cobrarlo

No basta con decir que has tenido gastos; la aseguradora exigirá pruebas estrictas:

  1. Justificación Documental: Necesitas facturas oficiales (no valen tickets simplificados sin tus datos en muchos casos) y recibos de pago.
  2. Nexo de Causalidad: El gasto debe ser lógicamente necesario para curar las lesiones del accidente. Si compras vitaminas que no tienen que ver con tu lesión, el seguro las rechazará.
  3. Prescripción Médica: Es vital que un médico haya recomendado ese tratamiento o producto. Por ejemplo, si compras un collarín por tu cuenta sin que aparezca en el informe de urgencias, pueden denegar el reembolso.

 

4. Consejos prácticos en Málaga

  • Guarda todo: Pide siempre factura a nombre del lesionado en los taxis (puedes pedirles que pongan el trayecto "Casa - Clínica de Rehabilitación").
  • Kilometraje: Si vas en tu propio coche, anota los kilómetros y las fechas. Aunque no hay una factura de gasolina específica por trayecto, se suele indemnizar mediante una tabla de coste por kilómetro.
  • Urgencias: Recuerda que si el gasto médico ocurre pero no fuiste a urgencias en las primeras 72 horas, el seguro podrá no pagarlo alegando que no hay prueba de que la lesión sea del accidente.