Cuando tenemos un accidente de tráfico, siempre se nos plantea el siguiente dilema:  acudo a un abogado especialista en tráfico que me asesore, lo gestiono yo mismo o lo dejo en manos de la compañía de seguro. (Una apreciación importante es, que estas dos últimas opciones desembocan en consecuencias muy parecidos)

 

Pues bien, la respuesta es clara, rotunda y casi de obligado cumplimiento, siempre y de manera inmediata debemos de acudir a un abogado especialista en accidentes de tráfico para que nos asesore. 

 

Ello, es tan importante, no solo por la atención especializada y exclusiva que recibimos de un profesional en la materia si no, por la relevancia de atender adecuadamente los plazos para evitar que perdamos los derechos que se han generado a consecuencia del accidente en el que hemos sufrido daños personales. 

 

Debemos de partir de la base de que, existen dos plazos iniciales que son imprescindibles atender para no perder el derecho a reclamar la indemnización correspondiente por las lesiones sufridas.

  • El primer plazo; el lesionado dispone de 72 horas tras el accidente para recibir una primera asistencia médica, con emisión del correspondiente informe médico donde el facultativo correspondiente deje reflejado todas y cada una de las dolencias que aparecen tras el accidente de tráfico y que derivan directamente de él. Toda aquella lesión o dolencia que no se recoja en ese informe médico dentro de las 72 h tras el siniestro, se considera no derivada del accidente y por tanto desaparece nuestro derecho a reclamar por esa lesión específica.
  • Segundo plazo; las clínicas habilitadas para ofrecer el tratamiento médico a accidentados de tráfico, (cualquier clínica adherida al Convenio de Asistencia Sanitaria del Sector Privado, suscrito por UNESPA) disponen de un periodo de tiempo muy breve para solicitar permiso a la compañía de seguros para dar el tratamiento. Según acuerdo, disponen de 15 días desde la fecha del accidente.

 

Ello quiere decir que, si una clínica, solicita pasados 15 días desde el accidente, la autorización a la compañía, ésta puede negarse por estar fuera de plazo y, en consecuencia, el lesionado no recibirá tratamiento alguno a no ser que él mismo lo financie.  Esto sucede porque, la compañía no le garantiza el pago de dicho tratamiento a la clínica en cuestión, por lo que ésta no llevará a cabo ese tratamiento por una sencilla razón, no lo va a cobrar. 

 

En definitiva, en los accidentes de tráfico, los plazos son fundamentales y, en Trafilex, a diario, vemos cómo muchos lesionados, pierden derechos, partidas indemnizatorias incluso la posibilidad de recibir un tratamiento eficaz enfocado a la estabilización de sus lesiones, bien por desconocimiento, por confiar en la gestión y buena fe de la compañía o por acudir demasiado tarde al despacho.

 

Todo ello se transforma en un enriquecimiento injusto por parte de la compañía a costa de las víctimas que, amparada en la ley, deja de abonar cantidades que deberían haber correspondido al lesionado, de haber procedido conforme a los plazos, de haber recibido a tiempo un asesoramiento especializado.